Por Alberto Duque López
Durante los últimos años, el cine colombiano ha estado presente con numerosas películas, buenas y malas, en algunos de los festivales internacionales en todos los idiomas, compartiendo historias personales o colectivas que han servido para conocer mejor la imaginación, el humor negro, el sentido de la muerte y la soledad, y algunos fenómenos culturales, sociales y económicos que marcan la vida cotidiana de más de cuarenta millones de hombres y mujeres que, de cierta manera se ven o no se ven reflejados en esas películas que ganan premios y, en la mayoría de los casos provocan toda clase de reacciones.
Dialogar en el Forum Internacional que se convoca y realiza por primera vez en la ciudad más antigua de América y una de las más acogedoras y hermosas del mundo, sobre este fenómeno cultural, social y económico en que se halla convertido el cine colombiano, es grato para nosotros como fanáticos del Cine, y para los asistentes a los eventos que son posibles gracias a la tenacidad, la disciplina y la imaginación de Carlos Francisco Elías.
Esta vez se trata del cine colombiano. Un cine ilustrado con escenas de algunas de las películas más conocidas de directores como Jorge Ali Triana, Víctor Gaviria, Rodrigo Triana y Harold Trompetero, entre otros.
En próximas ocasiones, dentro de este espíritu analítico y arriesgado del Foro se hablará del cine en otras latitudes que van desde España, pasando por Puerto Rico y Cuba, y de los diferentes elementos que conforman un oficio que tiene tantas aristas: verlo, hacerlo o analizarlo.
De estas jornadas esperamos el beneficio inmediato para esos estudiantes y jóvenes dominicanos que seguramente fruncen el ceño cuando les hablan de un tema tan remoto como el cine colombiano y latinoamericano, ceño que seguramente desaparece al enterarse, por ejemplo, que los personajes y anti-héroes de las películas de Víctor Gaviria son muchachos que tienen su misma edad pero escogieron la violencia y la muerte como única forma de
Sobrevivir en las salvajes comunas de Medellín.
Ese beneficio para los jóvenes dominicanos y en general para los asistentes a las sesiones del Forum, esperamos que se traduzca en un mayor interés por el Cine, especialmente el latinoamericano, y en una atmósfera más favorable, en todo sentido, para que el cine dominicano se desarrolle, identifique sus necesidades, encuentre el apoyo de la empresa privada y el marco legal que le permitan contar esas historias esperadas por estos jóvenes interesados, expectantes y ansiosos.
Larga vida a un proyecto oportuno, útil y luminoso como este Foro Internacional.